Croquetas caseras de queso roquefort y piñones

Croquetas

La mayor ventaja de las recetas de croquetas es que permiten reciclar, prácticamente, cualquier ingrediente del día anterior, reconvirtiéndolo en un nuevo y delicioso plato. Ya sea verdura, hortalizas, queso, carne… No son exclusivas de aquí, por supuesto; sino que, las croquetas, gozan de muy buena fama alrededor del mundo.

Esta vez, desde el Restô os queremos presentar una receta de croquetas algo más elaborada y creativa, que una alternativa más tradicional; puesto que utilizaremos ingredientes primeros y no sobrantes. El queso roquefort ofrece un sabor fuerte que contrasta exitosamente con el de los piñones, como con las nueces.

Las Croquetas caseras de queso roquefort y piñones pueden añadirse a cualquier menú, independientemente de la época del año en la que nos encontremos, tanto en formato de entrante como de segundo plato.

NIVEL: medio.

INGREDIENTES (para 4 comensales):

  • 500 ml. de leche
  • 100 gr. de queso roquefort
  • 40 gr. de piñones
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • 100 gr. de harina
  • 3 huevos
  • 150 gr. de pan rallado
  • 20 gr. de mantequilla
  • Aceite de oliva Virgen Extra
  • Una pizca de perejil troceado
  • Pimienta
  • Sal

ELABORACIÓN:

1. Primero, cogemos los dientes de ajo, los pelamos y los picamos. Hacemos lo mismo con la cebolla y la zanahoria. Cuando lo tengamos todo troceado, ponemos una cazuela al fuego, con un chorrito de aceite. Después, añadimos, sazonamos y pochamos.

2. Cuando el conjunto este meloso, agregamos los piñones y el queso roquefort. Incorporamos la harina y seguimos cocinando.

3. Seguidamente, cogemos la leche y la vamos vertiendo, poco a poco, en la cazuela; debemos ser constantes, durante unos 10 minutos, sin dejar de remover. Transcurrido ese tiempo, se ha de haber conseguido una masa semi densa y homogénea. Por último, añadimos un poco de perejil troceado y salpimentamos al gusto.

4. Dejaremos la masa en un recipiente de cristal, previamente untado de mantequilla, para que repose. Reservamos en la nevera durante unas 4 horas.

5. Cuando la masa esté solidificada, cortamos la masa en pequeñas unidades regulares entre sí. A continuación, cada porción de masa, la redondeamos ligeramente con las manos.

6. Depositamos en varios platos un poco de harina, huevos batidos y pan rallado; después, rebozamos las bolas obtenidas y las freímos en una sartén con aceite de oliva Virgen Extra. Las vamos depositando sobre un plato cubierto con papel de cocina.

7. Y, el último paso: servimos en un plato adornado con perejil y, ¡a disfrutar de estos deliciosos bocados!

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